Ser joven en Venezuela es sinónimo de reinventarse y brillar. Celebramos su creatividad y esas ganas inmensas de salir adelante a pesar de todo. Que sus sueños sean siempre el norte de nuestro país. Honramos la herencia de aquellos jóvenes que en la Batalla de La Victoria demostraron que no hay obstáculo cuando sobra determinación.
Son la fuerza que mueve al país
